reanudación nacionalidad sefardíes

REANUDACIÓN NACIONALIDAD SEFARDÍES. ACTUALIZADO EL 01/06/2020

Proceso para la reanudación de la nacionalidad sefardíes

Presentación

Reanudación nacionalidad sefardíes. Es el 24 de junio de 2015, a través de la promulgación de la Ley 12/2015 en materia de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España que entró en vigor el 1 de octubre de 2015.

Cuando se pone punto y final a una de las mayores injusticias de la historia de España. La expulsión de los Judíos ordenada en 1492 por los Reyes Católicos en el Edicto de Granada.

Para aquellas personas no vinculadas directamente a este triste episodio histórico o que desconozcan el vocablo sefardí. Mencionar sucintamente que proviene del término Sefarad que es el topónimo bíblico con el que se denomina a la península ibérica.

Por medio de la presente Ley se habilitan las vías para que, tras la justificación del origen sefardí y/o vínculo con España.

Como los familiares descendientes de quienes fueron arrebatados de sus hogares y posesiones puedan hoy gozar de pleno derecho de su nacionalidad española.

Además, gracias a la reforma del artículo 23 apartado b del Código Civil, manteniendo al mismo tiempo su nacionalidad anterior.

A continuación, te explicamos tanto el procedimiento para la reanudación nacionalidad sefardíes como un breve resumen del camino que nos ha llevado hasta aquí.

No sin antes vernos obligados a hacer una breve exposición de cómo afecta el Covid-19 al procedimiento.

Reanudación nacionalidad sefardíes

Como decíamos, a fecha de realización de este escrito, hemos de señalar como nota de actualidad por la Pandemia mundial generada por el Covid-19. La imposibilidad de atención al público por parte de los registros civiles cumpliendo con lo estipulado en la Disposición Adicional Tercera, apartado 1, del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo. Que declaró el estado de alarma en España.

Asimismo, se suspenden durante el plazo de 180 días las manifestaciones comprendidas en la fase final del procedimiento de adquisición de nacionalidad para sefardíes. Que corresponde al juramento o promesa de fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las Leyes del artículo 23 del Código Civil. Pero, en virtud del Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo, que modifica el señalado anteriormente. La Administración está obligada a continuar con la tramitación de expedientes indispensables para la protección del interés general. Entre los que se encuentran los expedientes de adquisición de la nacionalidad.

En consecuencia eso repercute en que los expedientes que estuvieran en tramitación con fecha 14 de marzo de 2020. Que se hayan iniciado o vayan a iniciarse con posterioridad a dicha fecha se reemprenden. Poniéndose fin así a la pausa a la que los había sometido el decreto previo.

Breves antecedentes históricos

Desgraciadamente la sufrida historia del pueblo judío no es una excepción respecto de la historia de los sefardíes. Cuya presencia data desde el siglo VII a.C. La cual posteriormente se ve ampliada durante el imperio Romano.

Más tarde, bajo dominio visigodo y concretamente en el Reinado de Recaredo. Quien establece el catolicismo como religión oficial, se inicia la persecución a los sefardíes.

Quienes como expone el hispanista francés Joseph Pérez fueron perseguidos en un grado comparable. Al que desembocó un milenio después en su expulsión de la península ibérica.

El establecimiento del Al-andalus supuso un considerable paréntesis a la gravedad del hostigamiento. Existiendo una mayor tolerancia frente al clima europeo creciente de antijudaismo de los siglos XII y XIII. Llegándoseles a culpar de sucesos tales como la Peste. Durante el siglo XIV en la guerra civil por el trono de Castilla los partidarios de Enrique de Trastámara esgrimen propaganda antijudía. Finalizando la Edad Media en el siglo XV el problema principal deja de ser los judíos para pasar a ser los conversos. Es decir los judíos que han sido cristianizados. Como medida de vigilancia de esta conversión y con ánimo de uniformar las creencias de la población se crea el Tribunal de la Inquisición. Que abona aún más el terreno del antisemitismo.

Finalmente se decreta la expulsión de forma permanente y los sefardíes se ven obligados a huir. Produciéndose así la diáspora recalando en lugares tan diversos como el Reino de Fez, los Balcanes, la República de Ragusa o el Imperio Otomano. Manteniendo su lengua (judeoespañol), su religión y sus tradiciones que ha continuado hasta el día de hoy.

Un poco de historia

A finales del siglo XIX y principios del XX como se recoge en el texto Ley 12/2015 se producen acercamientos hacia la comunidad sefardí. Como la autorización de Isabel II a las comunidades para poseer cementerios propios y para abrir algunas sinagogas.

La fundación de la Alianza Hispano-Hebrea en Madrid en 1910 y la constitución de la Casa Universal de los Sefardíes en 1920. Siendo el ejemplo más reseñable el Real Decreto de 20 de diciembre de 1924.

Dirigido a los antiguos protegidos españoles o descendientes de éstos y, en general, a los individuos pertenecientes a familias de origen español que en alguna ocasión han sido inscritas en registros españoles y estos elementos hispanos.

Con sentimientos arraigados de amor a España, por desconocimiento de la ley y por otras causas ajenas a su voluntad de ser españoles, no han logrado obtener nuestra nacionalidad.

Esta es la primera vía de adquisición, mejor dicho de recuperación de su nacionalidad máxime. Dado el hecho de que la comunidad sefardita ha preservado de forma fiel su idioma y su sentimiento de pertenencia de forma arraigada.

Esta medida se puso a prueba y fue utilizada en la II Guerra Mundial. Para dar protección consular a aquellos sefardíes que habían obtenido la nacionalidad española al amparo de ese Decreto. Así como a los no naturalizados y judíos de distinta procedencia. Mereciendo mención especial los diplomáticos Ángel Sanz Briz en Budapest, de Sebastián de Romero Radigales en Atenas, de Bernardo Rolland de Miotta en París. De Julio Palencia en Sofía, de José de Rojas y Moreno en Bucarest, de Javier Martínez de Bedoya en Lisboa, o de Eduardo Propper de Callejón en Burdeos. Esta Ley 12/2015 es el último impulso para cerrar una historia aciaga y acabar de esta manera con una injusticia histórica.

Procedimiento

Una vez debidamente cumplimentada la solicitud, se ha de ajuntar al expediente los documentos de: certificado de nacimiento, antecedentes penales. Con una antigüedad no superior a seis meses. Hay que tener en cuenta que los documentos han de ser traducidos al español y apostillados o legalizados si así fuera necesario.

Acreditar poseer al menos un nivel de español de A2. O realizar examen de DELE del Instituto Cervantes (estando exentos los nacionales de las naciones hispanohablantes del articulo 22 código civil). O el examen para probar el conocimiento de la Constitución española y de la realidad social y cultural españolas a realizar sin importar la nacionalidad del solicitante.

Especial tratamiento reciben los menores de 18 años y las personas con capacidad modificada judicialmente quienes no tendrán que hacer ningún examen. En su lugar aportarán certificados de sus centros de formación, escolares, de residencia, acogida, atención o educación especial.

Condición de sefardíe

Evidentemente, es necesario demostrar la condición de sefardí originario y la especial vinculación con España. Por medio de alguno de los métodos que enumeramos pueden expedir el certificado:

  • Presidente de la comunidad judía de la zona de residencia o ciudad natal del solicitante.
  • La autoridad rabínica del país de residencia.
  • El hecho de usar como idioma familiar del ladino o haketía. Acreditable mediante un certificado de una entidad competente reconocida por las autoridades de Israel.
  • Partida de nacimiento o la ketubah o certificado matrimonial en el que conste su celebración según las tradiciones de Castilla. Acompañado de un certificado del presidente de una Comunidad Judía o de una autoridad rabínica que acredite la validez del documento.
  • Apellidos: podrá presentarse un informe de una entidad de competencia suficiente. Que acredite la pertenencia de los apellidos del solicitante al linaje sefardí de origen español.
  • Cualquier otra circunstancia que demuestre la condición de sefardí originario de España a valorar.
  • Certificados de estudios de historia y cultura españolas expedidos por instituciones con reconocimiento oficial.
  • Inclusión del solicitante o parentesco con las listas de familias sefardíes protegidas por España. En relación con Egipto y Grecia, por el Decreto-ley de 29 de diciembre de 1948. O por la vía de naturalización por del Real Decreto de 20 de diciembre de 1924.
  • Realización de actividades benéficas, culturales o económicas a favor de  personas o  instituciones españolas  o  en territorio español. Así como aquellas que se desarrollen en apoyo de instituciones orientadas al estudio, conservación y difusión de la cultura sefardí.
Cualquier otra circunstancia que demuestre fehacientemente su especial vinculación con España. Como un vínculo matrimonial con un/a nacional español, poseer acciones de una empresa español. Tambien una vivienda u otros bienes en España, vivir o haber vivido en España al menos seis meses, ser socio de un centro cultural o deportivo español…a modo de ejemplo.

Funciones del notario

El notario examinará la documentación citando en caso favorable al solicitando emitiendo acta de notoriedad enviándola la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública. Quien solicitará informes del Ministerio del Interior y del Ministerio de la Presidencia, y resolverá en el plazo de 12 meses existiendo silencio administrativo negativo. (¡Consúltanos cómo recurrir!). Más tarde se procederá a la inscripción en el Registro Civil y posterior Jura. Te acompañamos durante todo el proceso para la reanudación nacionalidad sefardíes ofreciéndote la posibilidad de desplazarnos y acompañarte para tramitarlo en el Consulado correspondiente

AMPLIACIÓN: CONFIRMACIÓN PRÓRROGA DEL PLAZO DE SUBSANACIÓN

El Ministerio de Justicia, por medio de la Resolución de 13 de mayo de 2020, reincide en que a pesar de que el plazo máximo de subsanación estaba fijado en el 1 de septiembre de 2020 (de haber sido presentado en octubre 2019) éste ha quedado inservible por las circunstancias derivadas del Covid-19. Pues se han suspendido los exámenes DELE u CCSE en los Institutos Cervantes y es impracticable viajar a España para comparecer ante el Notario.

Por tanto al tratarse de una causa de fuerza mayor ajena a los solicitantes el plazo queda ampliado hasta el 1 de septiembre de 2021. Ello que no justifica que superada esta emergencia el solicitante no acuda, salvo causa justificada, a la citación pues no hay que olvidar que a los tres meses caducaría el procedimiento. Por último se comunica que la prórroga podrá modificarse en función del desarrollo de la Pandemia.

¡Consultanos y realizamos por ti el seguimiento hasta la resolución del expediente!

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